No todo lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas

0
71

La ciudad de las Vegas es mundialmente conocida por ser la ciudad que nunca duerme; por sus calles llenas de lujosos y enormes hoteles y casinos, donde el azar, la música y la fiesta se combinan para crear un ambiente único de diversión y entretenimiento.

Esta combinación ha hecho que turistas del mundo entero elijan a la ciudad de las Vegas como su destino predilecto a la hora de planear sus vacaciones soñadas, sus bodas de ensueño y otras no tan pensadas ni planeadas, pero que gracias a la flexibilidad y facilidad que Las Vegas ofrece para contraer matrimonio, han permitido que miles de personas se juren amor eterno en ella.

Sin embargo, ese ambiente de fiesta y algarabía fue silenciado el domingo pasado cuando un pistolero de nombre Stephen Paddock disparó mas de 12.000 proyectiles desde el piso 32 del famoso hotel y casino Mandalay Bay, masacrando a 58 personas e hiriendo a mas de 500 que se encontraban disfrutando del festival de música country “Harvest Festival”; convirtiéndose en una de las masacres mas grande y cruel perpetrada en los Estados Unidos.

Este suceso ha hecho que se reviva y vuelva al plano nacional  e internacional, una vieja discusión sobre el control y restricción de compra y porte de armas. Quienes están a favor de controlar y limitar su venta han manifestado que masacres como esta o como la perpetuada en el Club Pulse en el Estado de la Florida en febrero del año pasado, son generadas en gran parte por la facilidad de acceso a armas de cualquier calibre e inclusive de guerra que poseen los residentes y ciudadanos de los Estados Unidos, sin que haya ningún control riguroso que permita a las autoridades evitar su adquisición por parte de las personas que llevan a cabo estas acciones en contra de personas inocentes.

Sin embargo, quienes se oponen a que exista algún tipo de limitación basan sus argumentos en la segunda enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, la cual protege el “derecho” del pueblo estadounidense a poseer y portar armas; e igualmente señalan que las armas por sí mismas no constituyen la causa de las masacres y que con su posible regulación no se pondría fin a las mismas.

Así, es importante señalar si bien la segunda enmienda de la Constitución de los Estados Unidos de América, establece que “no será infringido el derecho del pueblo a poseer y portar armas”, es necesario mencionar el momento histórico de la misma, ya que ésta fue incluida como una garantía posterior a la guerra de independencia de los Estados Unidos contra los Ingleses, ya que fueron los jóvenes milicianos (jóvenes civiles armados con escopetas) quienes se levantaron para defender los derechos de los norteamericanos, por lo que la constitución debía asegurar que el pueblo pudiese poder portar armas para defenderlos en el futuro o por si los Ingleses volvían.

Ahora bien, si bien constitucionalmente esta protegido ese derecho y por tanto válido el argumento de quienes están a favor de portar armas, no es menos cierto que los derechos constitucionales pueden ser desarrollados, modificados y en todo ajustados a la realidad que se vive en el país; razón por la cual una regulación como la que pretende quienes desean el control de armas, sería válido desde el punto de vista legal; ya que no se estaría ante una supresión del derecho constitucional, sino por el contrario se ajustaría a una necesidad social, sin que ello conlleve a la violación del derecho constitucional establecido.

Así, vemos cómo dos visiones encontradas, con argumentos legales y políticos posiblemente válidos, pretenden buscar una solución que permita evitar masacres como ésta; pero mientras no exista disposición y voluntad de ambas partes, no se llegará a ningún acuerdo y mientras tanto, seguirán existiendo este tipo de actos, donde los inocentes son los que sufren la peor parte.

En todo caso, mientras continúan las diversas discusiones sobre la necesidad o no de controlar y limitar las armas en los Estados Unidos, la Ciudad de las Vegas retoma la normalidad y sus visitantes aún con un poco de miedo vuelven a su calles a disfrutar de los atractivos que ofrece esta ciudad, pero sin duda alguna nunca se podrá olvidar esta tragedia que enluto al mundo entero.

ETN/Ángel Domínguez

Deje un Comentario

Por favor escriba su comentario
Por favor escriba su nombre aquí