Mollejúas palanganas repletas de sabor zuliano

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Entre patacones, tumbarranchos y mandocas la comida zuliana es embajadora de un pedacito de su tierra, su gente y sus sabores en Venezuela y el mundo.

Hablar de la gastronomía maracucha o marabina, es adentrarse en un océano de sabores y extravagancias culinarias. Mientras más grande, más “grosero”, más calórico y con más salsas, para los zulianos es más sabroso…

Las frituras están a la orden del día, además de combinaciones magistrales en dónde habita de todo un poco y un poco más. Irónicamente, las porciones de comida maracuhas, son desproporcionadas.

Este 18 de noviembre este gentilicio del occidente venezolano, celebra con fervor las fiestas de la Virgen de Chiquinquira, patrona de los zulianos, amada por todo el pueblo venezolano. Las fiestas para honrar a la “Chinita”, son el escenario perfecto donde afloran las tradiciones y costumbres de esta región del país, y donde además la gastronomía cobra un papel protagónico que muestra la esencia del zuliano y su acervo cultural.

Más allá de lo estrambótico, la comida maracucha tiene su encanto y su fanaticada también, quienes no han visitado esta región del país, anhelan comerse un patacón en San Francisco; unas mandocas, un tumbarrancho; unos yoyos; un submarino o un desgranado.

Si a los dulces hacemos referencias, unos huevos chimbos; un manjar con dulce de carguil; un dulce de limonzón; de hicacos, unos orejones de guayaba o un cepillao (helado a base de hielo como granizado con jarabes elaborados de concentrados de frutas como parchita, tamarindo) nunca estarán demás.

Y si nos vamos a comida más elaborada, entonces un buen mojito en coco; una macarronada y un sancocho de pescado almadillo con abundante “recao de olla” (verduras para sopa como auyama, ocumo, apio, yuca, ñame, jojoto). Además las “friticas” (tajadas de plátano maduro frito) plátano maduro horneado con un buen trozo de queso Santa Bárbara, Palmizulia o Cebú y un revuelto de pollo, o unos buenos bollos pelones resultarán una ecuación perfecta.

La comida maracucha invita a disfrutar a lo grande, las “mollejúas” (exageradamente grande en el argot marabino) palanganas están repletas de mucho sabor. El coco, los plátanos y el queso, además de las carnes, el pescado y la yuca por nombrar algunos rubros, conforman los sabores maracuchos en su máxima expresión.

Su autenticidad merece reconocimiento y distinción, sus fogones están impregnados de recetas que han pasado de generación en generación para convertirse en legado para los hijos y nietos.

#DeliciosasCoordenadas

La Tierra del Sol Amada así como está repleta de sabor, también de lugares donde disfrutar de estos sabores.

San Francisco es un lugar por excelencia para deleitarse con patacones, tumbarranchos, yoyos, mandocas, arepones y buenas hamburguesas sombrero.

Entre las variedades de patacones encontrará: de carne mechada, carne asada, pollo a la plancha, pollo empanizado, pernil y ensalada de gallina, acompañados de verduritas, jamón, queso, huevo a la plancha, aguacate, tocineta crujiente y muchas salsas.

En el sector La Pomona, están los tumbarranchos de Daniel, un maracucho que montó un puesto de comida en su casa, allí podrá degustar deliciosas arepas rellenas, rebozadas y fritas, abiertas luego de freirse y vueltas a rellenar con verduritas (repollo, lechuga, tomate y cebolla) y coronadas con mucha salsa.

En el municipio San Francisco, también podrá chuparse hasta el codo, literalmente, con las arepas de pernil ahumado con aguacate, tomate, queso palmizulia y variedad de salsas, incluyendo guasacaca.

En las calles maracuchas encontrará carritos que expenden los famosos desgranados que son granos de jojotos tiernos, acompañados de mantequilla, nata, suero, queso rallado y queso fundido.

Los famosos pescados en Santa Rita también son una buena opción, acompañados de friticas, ensalada en ruedas y salsas a su disposición.

Mandocas

Ingredientes:

Harina de maíz

Papelón derretido

Queso de año

Plátano maduro sancochado

Preparación:

Hacer una masa homogénea con todos los ingredientes, hacer tiras largas unir por un extremo hasta formar como especie de gotas, freír en abundante aceite hasta que estén doradas.

Acompáñelas con una buena tajada de queso Palmizulia y mantequillita, aunque solitas también resultan deliciosas.

Ideales para desayunar, merendar, cenar o para disfrutar de un antojo delicioso.

Sea cual sea su elección, degustar la comida maracucha es sucumbir ante el placer de comer a sus anchas y a sus panchas como reza el refrán popular, sin restricciones y sin pensar en la dieta, el colesterol o los kilitos demás.

Si visita Maracaibo déjese llevar por el encanto de su comida, por sus hermosos paisajes y por la jocosidad de su gente.

ETN/ Aimeg García y Beriozka Fereira

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