Hacia la regularización de la minería de criptomonedas

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Ya no es un secreto que en Venezuela existe un amplio y complejo mundo de “minería virtual”; lo que inició como una actividad a pequeña escala y exclusiva de un selecto grupo conocedor del tema tecnológico, ha trascendido y se ha convertido en el temadiario de conversación de muchos venezolanos quienes ven a la “minería virtual” como una vía para obtener divisas legalmente y con ella palear la crisis económica existente en el país. Ello así, si bien hemos visto como en los últimos meses, los diferentes diarios tanto impresos como digitales, han inundado sus páginas con informaciones relativas a este tema; no fue sino hasta el 3 de diciembre de 2017, cuando el Presidente de la República anunció la creación de una criptomoneda denominada “El Petro”, que se convirtió en un tema de uso público, del cual ya se podía hablar abiertamente y no bajo el secretismo con el cual se había manejado hasta el momento, producto de las implicaciones legales que podría suponer, al ser una actividad no regulada y considerada por algunos como ilegal.

Definitivamente, ya el término “minero” no es de uso exclusivo de los grupos o personas dedicados a la explotación de minerales metálicos y no metálicos y que abundan, sobre todo por el estado Bolívar y sus áreas aledañas; puesto que se han ido apropiando de este término, una masa cada vez mas grande de personas, quienes sin cargar un pico y una pala, ni mucho menos ensuciarse sus botas, se han puesto a “minar”, a veces sin comprender el término y otras tantas sin conocer el proceso, las diferentes monedas virtuales como el Bitcoin, el Ethereum y otras tantas que conforman el portafolio de monedas digitales y que cada día crecen mas producto del aumento significativo de sus precios en los distintos mercados.

Ahora bien, existe una necesidad, por partida doble, de regularizar la actividad de “minería digital” en Venezuela; ya que por una parte, los mineros desean realizar su actividad sin tener el temor de ser detenidos y juzgados por cometer supuestos delitos de carácter económico-financiero, legitimación de capitales, delitos informáticos y hasta de desestabilización de la economía, por realizar una actividad que a primera facie no constituye delito alguno; y por otro lado, urge al Estado venezolano, ejercer su función reguladora y fiscalizadora sobre dicho tema y sobre todo en lo correspondiente al tema del consumo eléctrico, ya que como bien sabemos, dichas máquinas poseen un alto consumo de energía, y de no controlarse puede transformarse en un mal mayor para el país; así como lo referente al pago de los impuestos y la lucha contra la evasión; también se debe regularizar para mantener el control y evitar la utilización de la minería virtual para realizar actividades ilícitas y cualquier otra actividad que dentro de este campo, deba regular el Estado con el fin de garantizar los principios establecidos en la constitución y demás leyes de la república.

De esta manera, observamos como la “minería digital” debe ser regulada de manera urgente y esto no quiere decir, que el Estado deba asumir de modo alguno el control de la actividad, sino por el contrario debe éste, a través de los diversos poderes públicos, sentar las bases necesarias para que los particulares puedan ejercer bajo el manto de la legalidad su actividad. En este sentido, observamos como recientemente se creo la superintendencia de la criptomoneda, así como se instaló el observatorio nacional del blockchain, los cuales buscan iniciar los pasos necesarios para legalizar la actividad minera en el país y poner en marcha su funcionamiento; sin embargo, es necesario que existan otras medidas urgentes, como la discusión y aprobación de un conjunto de leyes y algunas modificaciones a las ya existentes, que permitan el funcionamiento real y óptimo de la minería digital; así como la unificación de criterio con los diversos entes reguladores y fiscalizadores a escala nacional, estadal y municipal, así como con los cuerpos de seguridad y con los tribunales de la república; ya que a la par que se ha llamado a un registro de los “mineros” en el país, hemos observado como en diferentes estados se han realizado detenciones de ciudadanos por el hecho de ejercer la minería virtual; lo cual es contraproducente, ya que genera miedo y desconfianza en quienes ejercen esta actividad y por tanto los aleja de las iniciativas que se pueden estar desarrollando con el fin de legalizar dicha medida.

Es por ello, que toda iniciativa debe estar acompañada de las medidas correspondientes, así como las campañas de difusión de las mismas, para que estas puedan ser efectivas, ya que de no hacerlas, condenan a que la iniciativa fracase y se vuelva mas una oferta que una realidad.

Finalmente, es necesario señalar que con la regularización de la minería de criptomonedas, gana tanto el Estado como los particulares; y es por ello que se debe buscar la manera de “legalizar” dicha actividad lo mas pronto posible, generando un clima de confianza entre los mineros, para que estos puedan participar a modus propio en las actividades e iniciativas que desde el Estado se llevan a cabo, con el fin de regularizar esta actividad.

ETN/ Ángel Domínguez

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